Cáncer de tiroides

La glándula tiroides

Una glándula es un órgano del cuerpo humano que libera determinadas sustancias químicas necesarias para el organismo. La glándula tiroides es una pequeña glándula situada en la base del cuello, justo debajo de la laringe. Está formada por dos lóbulos conectados por un puente, llamado istmo.

La glándula tiroides produce las siguientes hormonas:

La glándula tiroides produce las siguientes hormonas:

  1. Tiroxina (T4)
  2. Triyodotironina (T3)
  3. Calcitonina

A la glándula tiroides se la denomina en ocasiones la glándula “de la actividad”, porque las hormonas T4 y T3 ayudan a regular la velocidad de los procesos corporales – el metabolismo. La glándula tiroides en sí misma está estimulada por la hipófisis y el hipotálamo, que son los centros neurálgicos del cerebro. La tercera hormona, la calcitonina, interviene en el control de la circulación del calcio por el torrente sanguíneo.

Si la glándula tiroides de un individuo no produce suficientes hormonas, se sentirá cansado y aletargado, con probable aumento de peso. Este trastorno se conoce con el nombre de hipotiroidismo.

Por el contrario, si la glándula tiroides produce un exceso de hormonas, la persona sentirá hambre y ansiedad, con probable pérdida de peso. Es lo que se conoce como hipertiroidismo.

Map Of Thyroid Gland

Cáncer de tiroides

El cáncer de tiroides es poco frecuente, con aproximadamente 53.000 nuevos casos diagnosticados en Europa cada año. Tiene una frecuencia de dos a tres veces mayor en mujeres que en hombres.

Tipos de cáncer de tiroides

1. Anaplásico: se trata de un tipo de cáncer muy poco frecuente y que avanza de manera rápida. Su incidencia es mayor en personas de edad avanzada y resulta de difícil tratamiento

2. Folicular: es menos frecuente; un 15% de los casos de cáncer tiroideo son de este tipo. Se produce generalmente en mujeres mayores de 50 años

3. Linfoma: también es posible desarrollar un linfoma de la glándula tiroides. El linfoma es un tipo de cáncer que se inicia en las células del sistema inmunitario

4. Medular: tipo de cáncer muy poco frecuente asociado a antecedentes familiares

5. Papilar: es el más frecuente, su desarrollo es lento y se produce en personas jóvenes

Factores de riesgo

1. Enfermedad tiroidea benigna: 1 de cada 5 casos de cáncer de tiroides se produce en personas con antecedentes de nódulos tiroideos, bocio (inflamación del cuello) o inflamación de la glándula tiroides

2. Exposición a radiación: incluso el tratamiento de radioterapia para el cuello aumenta el riesgo de padecer cáncer de tiroides

3. Antecedentes familiares: es el caso concreto del cáncer tiroideo de tipo medular. Las personas que heredan un gen llamado oncogén RET poseen un mayor riesgo de desarrollar cáncer tiroideo medular. Ello puede formar parte de un síndrome que incluye el riesgo de desarrollar otros tipos de cáncer en otras glándulas. Los familiares de personas con cáncer tiroideo medular pueden someterse a pruebas para confirmar si han heredado el gen defectuoso. Asimismo, existe un ligero aumento del riesgo de padecer cáncer de tiroides si se ha heredado el gen que causa una enfermedad intestinal denominada poliposis adenomatosa familiar

4. Obesidad: algunos estudios han hallado un mayor riesgo de desarrollar cáncer tiroideo asociado a la obesidad, por lo que una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio pueden reducir el riesgo

Síntomas

1.       Aparición de nódulos indoloros en el cuello, cuyo tamaño aumenta poco a poco

2.       Ronquera que se mantiene durante bastantes semanas

3.       En raras ocasiones un nódulo tiroideo presiona el esófago y produce dificultades para tragar

4.       En raras ocasiones un nódulo tiroideo presiona la tráquea y produce dificultades para respira

No es habitual que los cánceres de tiroides alteren las concentraciones de las hormonas tiroideas circulantes.

Diagnóstico

Se debe comenzar con una visita a su médico de cabecera, quien le preguntará por los síntomas, realizará una exploración del cuello y probablemente quiera comprobar los niveles de hormona tiroidea en sangre. Si el médico lo considera conveniente, le derivará al especialista.

En el hospital, el especialista volverá a preguntarle por los síntomas, le examinará el cuello y le prescribirá otras pruebas. En caso de que aún no se hubiera hecho, comprobará los niveles de hormona tiroidea en la sangre, le realizará una ecografía de tiroides y una biopsia del nódulo.

Fases del tumor

Las fases de un cáncer designan su tamaño y si se ha extendido o no. Las técnicas principales que se utilizan para evaluarlas son el sistema TNM y los sistemas de estadificación numéricos. En el sistema TNM, la T significa tumor y se basa en su tamaño, N se refiere al nódulo linfático y M significa metástasis, que se produce cuando el cáncer se extiende a otras partes del cuerpo.

Tratamiento

En la mayoría de hospitales, un equipo de especialistas denominado equipo multidisciplinar le aconsejará acerca del mejor tratamiento para su caso.

Dicho equipo incluirá, entre otros especialistas:

1.       Un cirujano

2.       Un oncólogo médico (especialista en cáncer)

3.       Un oncólogo radiólogo (médico que asesora sobre pruebas de diagnóstico)

4.       Un patólogo (especialista en el análisis y las enfermedades de los tejidos)

5.       Un endocrinólogo (especialista en medicina de las hormonas y las glándulas)

6.       Un enfermero

7.       Un dietista

8.       Un logopeda

9.       Un psicólogo/psicoterapeuta

10.   Un fisioterapeuta

El tratamiento tiene grandes posibilidades de curar el cáncer de tiroides papilar y folicular. Asimismo, puede curar el tipo medular, pero el cáncer tiroideo anaplásico tiene un tratamiento más difícil.

Cirugía: con frecuencia el primer tratamiento para el cáncer tiroideo de tipo papilar, folicular y medular es la intervención quirúrgica. Ello puede implicar la ablación de parte de la glándula tiroides (hemitiroidectomía o lobulectomía). En ocasiones puede ser necesario extirpar nódulos linfáticos alrededor de la glándula tiroides.

Tratamiento con hormona tiroidea: se administra por regla general tras una intervención quirúrgica para sustituir las hormonas que habitualmente produce la glándula tiroides. También reduce la posibilidad de reaparición de la enfermedad en forma de cáncer tiroideo papilar o folicular.

Yodo radiactivo: resulta útil en personas con cáncer de tiroides papilar o folicular para destruir cualquier resto de células malignas que no se hayan podido eliminar mediante la intervención quirúrgica.

Radioterapia externa: también puede utilizarse para destruir restos de células malignas, pero la quimioterapia no es un tratamiento frecuente para el cáncer de tiroides.

El cáncer tiroideo es poco frecuente, por lo que no existen muchos ensayos clínicos. Si hubiera un ensayo adecuado, probablemente el especialista le preguntará si desea participar. Por motivos de seguridad, cualquier nuevo tratamiento potencial necesita de una investigación exhaustiva antes de su aprobación como tratamiento estándar. Por lo general, estos tratamientos se han desarrollado y probado en laboratorio antes de hacerlo en pacientes. La participación en un ensayo clínico con frecuencia resulta positiva para el paciente a la vez que sirve para mejorar los conocimientos y el desarrollo de nuevos tratamientos.

Seguimiento

Después del tratamiento, tendrá que someterse a una serie de revisiones de seguimiento. En ellas le preguntarán sobre los síntomas, le examinarán el cuello, le harán pruebas analíticas y es probable que alguna ecografía. Deberá someterse a visitas de seguimiento durante al menos 10 años, y en ocasiones incluso de por vida.

Vivir con cáncer de tiroides

Recibir un diagnóstico de cáncer puede afectar a una persona de distintas maneras. Es muy importante que los pacientes reciban la información correcta para poder tomar decisiones y enfrentarse a lo que les está sucediendo. Hay numerosas organizaciones y grupos de apoyo, y su profesional sanitario y su médico le facilitarán el acceso a los mismos.